Jorge y Erik Escobar García | Noviembre 2017 | Editorial | Cueva de Vida

 

Rebeldía no comprendida.

 

El tener Distrofia Muscular implica digamos no uno, sino varios sacrificios, entre ellos la limitación para salir a la calle, entonces, un salvavidas son la televisión y el internet, tanto para trabajar, entretenerse o saber que pasa en el “mundo exterior”.

Desafortunadamente en México aún se piensa que ser discapacitado es sinónimo de inútil o flojo, nada más alejado de la realidad, Se cree que uno “hecha la flojera” porque está usándolo o que uno es desobligado porque ve la televisión.

¿Pero qué sucede si uno busca trabajo?, lo primero que expone (casi siempre de manera inconsciente) es la idea de que esa persona no puede con el trabajo, también se inhibe ante la idea de que esa persona con discapacidad requiere atenciones especiales,

La mayoría de las personas creen que uno como discapacitado exige las cosas, eso es muy alejado de la realidad, las personas con discapacidad sólo queremos integrarnos y ser personas productivas, pero para eso debemos exigir mecanismos de inclusión, por esto, se cree que uno es un rebelde, la misma sociedad nos etiqueta desde un principio como sujetos con limitaciones, nuestra idea es hacer desaparecer esa etiqueta.

El cambio de mentalidad de la sociedad y el gobierno debe cambiar y no etiquetar a las personas con discapacidad como ciudadanos de segunda o tercera, mientras tanto nosotros seremos rebeldes con causa.

 

 

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